Cómo conseguir que mi bebé se coloque correctamente

 

La higiene postural de la embarazada es importante tanto para su propio bienestar como para  que el bebé se coloque correctamente con la cabeza hacia abajo.  Para ello es importante que la madre tenga en cuenta unas recomendaciones: 



Para sentarse:

  • Siéntese con la espalda recta y los hombros hacia atrás

  • Use un cojín lumbar que mantenga la curva natural de la columna

  • Las rodillas deben quedar ligeramente más bajas que las caderas

  • Evite cruzar las piernas

  • No permanezca sentada más de 30-40 minutos seguidos

Al estar de pie:

  • Mantenga el peso equilibrado entre ambos pies

  • Evite inclinar la pelvis hacia delante (postura de "barriga al aire")

  • Si debe estar de pie mucho tiempo, apoye un pie en un pequeño escalón

Al dormir:

  • Decúbito lateral izquierdo es ideal (favorece el flujo sanguíneo)

  • Coloque una almohada entre las rodillas y otra bajo el abdomen

  • Evite el decúbito supino (boca arriba) tras el cuarto mes

Lo que debe evitar

  • Reclinarse hacia atrás en sofás o sillas blandas (el bebé tiende a ponerse con la espalda hacia la tuya, posición posterior o "de espaldas").

  • Posturas asimétricas prolongadas

  • Cruzar las piernas con frecuencia

  • Sentarse con las rodillas más altas que las caderas (usa un cojín para elevarte si el sofá es muy bajo)

  • Ropa o cinturones que compriman el abdomen

  • Permanecer boca arriba después del quinto mes

Ejercicios para favorecer la posición cefálica

Existen  ejercicios y posturas específicas que pueden ayudar a que tu bebé se coloque en posición cefálica (cabeza abajo) y, dentro de lo posible, con la espalda hacia tu vientre (posición anterior, ideal para el parto).

Antes de empezar, una advertencia importante: Consulta siempre con tu matrona o  ginecólogo antes de realizar estos ejercicios, especialmente si tienes placenta previa, amenaza de parto prematuro, hipertensión, rotura de aguas o cualquier otra complicación.

1. Posición de "a cuatro patas" (cuadrupedia)

Cómo hacerla:

  • Colócate sobre manos y rodillas, con las manos alineadas bajo los hombros y las rodillas bajo las caderas.

  • La espalda debe estar recta, sin hundir ni arquear excesivamente.

  • Mantén la cabeza en línea con la columna (no la levantes ni la dejes caer).

  • Puedes balancearte suavemente hacia delante y atrás, o hacer círculos con la pelvis.

Beneficio: Aprovecha la gravedad para que la parte más pesada del bebé (su espalda y nuca) rote hacia abajo, facilitando la posición cefálica.

Duración y frecuencia: 10-15 minutos, 2-3 veces al día.

Variante: Apoya los antebrazos en el suelo (más descansado) o sobre una pelota de parto.

2. Inclinación pélvica (o "balanceo de pelvis")

Cómo hacerla (versión de pie):

  • Párate con la espalda apoyada contra una pared, pies separados al ancho de las caderas y ligeramente separados de la pared.

  • Aprieta suavemente los glúteos y lleva el ombligo hacia la pared, aplanando la zona baja de la espalda contra la pared (como si quisieras esconder el coxis).

  • Mantén 5 segundos, luego relaja. Repite 10 veces.

Versión en cuadrupedia:

  • En posición a cuatro patas, arquea la espalda hacia arriba (como un gato enfadado) y luego deja que se hunda suavemente (vaca). Es el movimiento "gato-vaca" del yoga.

Frecuencia: 10 repeticiones varias veces al día.

Beneficio: Libera tensión lumbar y crea espacio en la pelvis para que el bebé pueda moverse y rotar.

3. Postura de rodillas-pecho (o "postura de la embarazada boca abajo")

Esta es más intensa, úsala solo si tu profesional te lo indica (suele recomendarse a partir de la semana 32-34 si el bebé está en podálica).

Cómo hacerla:

  • Arrodíllate en el suelo con las rodillas separadas al ancho de las caderas.

  • Inclínate hacia delante hasta apoyar los antebrazos y la cabeza en el suelo (o en una almohada).

  • Las nalgas deben quedar elevadas (más altas que la cabeza).

  • Mantén la posición.

Duración: 5-10 minutos, 2 veces al día. Puedes empezar con 2-3 minutos e ir aumentando.

Precaución: Puede marearte o darte acidez. Si sientes contracciones o molestias, para inmediatamente.

4. Uso de la pelota de parto (fitball)

Ejercicios:

  • Balanceos suaves: Siéntate sobre la pelota con los pies bien apoyados. Realiza movimientos circulares de cadera (en el sentido de las agujas del reloj y al revés) y balanceos laterales.

  • Figuras de 8: Mueve la pelvis dibujando un 8 acostado.

  • Elevación de pelvis: Desde sentada, balancea la pelvis hacia delante y atrás (similar a la inclinación pélvica).

Tiempo: 10-15 minutos al día.

Ventaja: Favorece la relajación de los ligamentos pélvicos y permite que el bebé se mueva con libertad.


¿Cuándo empezar y hasta cuándo?

  • A partir de la semana 32 puedes incorporar estos ejercicios de forma suave.

  • Si a la semana 36 el bebé sigue en posición podálica o transversa, tu ginecólogo valorará otras opciones (versión cefálica externa, etc.).

  • Estos ejercicios no son peligrosos si se hacen con suavidad y sin dolor. Si notas contracciones rítmicas, sangrado, pérdida de líquido o dolor intenso, suspende y consulta.

Si después de intentarlo durante 2-3 semanas no notas cambios o el bebé se mantiene en podálica, no te preocupes. Muchos bebés giran espontáneamente días antes del parto, y la posición de nalgas también tiene opciones de parto seguro.

 También existe una técnica que se llama moxibustión pero es importante que sea realizada por un especialista en la misma. 

Consideraciones importantes

  • Estas medidas son complementarias y no garantizan la posición fetal

  • Consulte con su matrona o ginecólogo si su bebé persiste en posición podálica o transversa

  • Algunas técnicas como la versión cefálica externa o la moxibustión solo deben realizarlas profesionales

----- BOTONES PARA COMPARTIR -----

Comentarios