Durante el embarazo, los pies pueden experimentar cambios notables debido a dos factores: a) Aumento de peso y b) Relaxina (hormona importante durante el embarazo).
Cambios principales que se pueden producir en los pies:
- Aumento de talla y aplanamiento del arco plantar: La relaxina hace que los ligamentos del pie se relajen y el arco del pie se aplane. El pie de esta forma se vuelve más largo y ancho. De manera que se puede aumentar una talla de calzado de forma permanente. Hay que tener en cuenta que el aumento de tamaño del pie no se debe a un crecimiento óseo, sino de las partes blandas del pie.
- Hinchazón o edema en pies y/o tobillos: Debido a la presión del útero y la retención de líquidos en el tercer trimestre.
- Cambio en la pisada: El desplazamiento del centro de gravedad altera la forma de caminar y aumenta la carga en el arco.
Problemas comunes de los pies que pueden (pero no siempre aparecen) durante el embarazo
- Dolor plantar / Fascitis plantar: El aumento de peso y el cambio en el centro de gravedad hacen que la superficie de apoyo del pie cambie, generando mayor presión en los talones.
- Pies hinchados o edema: Muy frecuentes en el embarazo. Empeoran con el calor o al estar mucho tiempo en la misma posición. En ocasiones pueden persistir o aparecer en el postparto.
- Sudoración excesiva y olor de pies: Durante el embarazo se produce mayor sudoración. Debido a cambios hormonales, alteración en la regulación de la humedad del pie, dificultad en el retorno venoso que aumenta la temperatura corporal y favorece la retención de líquidos.
Consejos y recomendaciones para la embarazada
- Calzado: Utiliza zapatos cómodos, de tacón bajo (evitando zapato plano total o tacones altos), con buen soporte del arco y flexibles.
- Descanso: Siempre que puedas eleva las piernas, en especial al final del día. De esta forma reducirás la retención de líquidos y la pesadez.
- Mejora la circulación: Camina diariamente, realiza ejercicios circulatorios de pies, evita estar sentada o parada de pie mucho tiempo, y duerme del lado izquierdo.
- Masajes: Realiza masajes en pies y tobillos.
- Higiene: Lávate los pies todos los días y sécalos muy bien, sobre todo entre los dedos. También se recomiendan las duchas de contraste de agua fría y agua caliente.
- Hidratación: La hidratación en el embarazo es muy importante.
- Visita al podólogo: Recomendable para evaluar el cambio de pisada y la prevención de problemas mayores. Además en la embarazada, especialmente en el tercer trimestre, puede haber dificultad para acceder a los pies de manera autónoma y realizar el cuidado e higiene de los mismos.
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