¿Cuál es la mejor posición para parir?

 

Cuando pensamos en un parto, la imagen clásica que viene a la mente es la de una mujer tumbada boca arriba con las piernas elevadas en los estribos. Sin embargo, cada vez más expertos y matronas recomiendan posiciones verticales y activas, agrupadas bajo el acrónimo DIA (De pie, Inclinada, Arrodillada). ¿En qué se diferencian? ¿Qué elementos pueden ayudarte a adoptarlas? Te lo cuento en este post.





¿Qué son las posiciones DIA?

Las posiciones DIA son aquellas en las que la mujer no está tumbada, sino que aprovecha la gravedad y el movimiento para facilitar el descenso del bebé. Se dividen en:

  • De pie (con o sin apoyo)

  • Inclinada hacia adelante (apoyada en una pared, pelota o persona)

  • Arrodillada (sobre una esterilla o cojín)

Beneficios clave sobre la posición tumbada

Posición tumbada (decúbito supino o litotomía)Posiciones DIA
Comprime la vena cava → menos oxígeno para el bebéMejora la circulación y la oxigenación
Reduce el diámetro de la pelvisAumenta el diámetro pélvico hasta un 30%
Trabaja contra la gravedadLa gravedad ayuda al descenso fetal
Aumenta el dolor y la necesidad de epiduralFavorece la relajación y disminuye el dolor
Mayor riesgo de episiotomía y desgarrosMenor necesidad de episiotomía

Eso no significa que la posición tumbada sea "mala" en todos los casos. En algunos partos instrumentales o con monitorización continua puede ser necesaria. Pero si tu embarazo es de bajo riesgo, moverte y probar posiciones DIA es muy recomendable.


Elementos que puedes usar para las posiciones DIA

No necesitas un quirófano ni una cama especial. Con objetos sencillos puedes transformar cualquier habitación en un espacio de parto activo.

🔹 Lianas o cuerdas (y telas fuertes)

Una liana (cuerda anudada a una barra fija en la pared o al techo) te permite:



  • Agacharte en cuclillas sujetándote.

  • Colgarte e inclinarte hacia adelante.

  • Mecer la pelvis con libertad.
    Si no tienes instalada una liana, una sábana fuerte anudada a una puerta cerrada o una bufanda larga alrededor de la barra de la ducha pueden servir como improvisación.

🔹 Silla de parto

No es una silla común: tiene un hueco en forma de herradura para permitir el paso del bebé. Puedes usarla de frente o de espaldas. Sus ventajas:



  • Mantiene la espalda erguida.

  • Permite empujar con la gravedad a favor.

  • Da seguridad a la mujer que se siente débil o cansada.

🔹 Pelota de parto (fitball)

Inclínate sobre ella de rodillas, siéntate encima y haz círculos con la cadera, o apóyate con los brazos. Es perfecta para aliviar el dolor lumbar y abrir la pelvis.

🔹 Banco de cuclillas (o taburete bajo)

Un banco pequeño con respaldo inclinado. Te sientas en cuclillas sin esfuerzo, abriendo la pelvis al máximo. Si no tienes, un taburete bajo o incluso un retrete pueden imitarlo (con supervisión).

🔹 Barra de apoyo o pasamanos

Fijada a la pared o a la cama, te ayuda a mantenerte de pie durante las contracciones y a balancearte. En el hospital suelen tenerlas junto a la cama.

🔹 Esterilla o cojines de espuma

Para arrodillarte sin lastimarte las rodillas. También puedes arrodillarte en la cama con la ayuda de una almohada entre los muslos.

🔹 Ducha o bañera

El agua caliente es un analgésico natural. De pie bajo la ducha, apoyada en la pared o arrodillada dentro de la bañera, el agua relaja los músculos y reduce la percepción del dolor.


¿Cómo combinar todo esto durante el trabajo de parto?

No te obsesiones con "hacerlo perfecto". Escucha a tu cuerpo. Puedes empezar de pie, meciéndote con una liana, pasar a la pelota, luego a la ducha arrodillada, y más tarde a la silla de parto. Cambiar de posición cada 20-30 minutos es lo ideal.

Un ejemplo práctico:

  • Fase latente (dilatación 0-4 cm): De pie, caminando, o sentada en la pelota.

  • Fase activa (4-7 cm): Arrodillada apoyada en la cama, o en cuclillas con la liana.

  • Fase de expulsivo (10 cm): Silla de parto o banco de cuclillas, con la gravedad a favor.

Recuerda: tu comodidad es lo primero. Si en algún momento te sientes mareada, con mucho cansancio o el bebé desacelera, tu matrona te indicará si es mejor cambiar a una posición más horizontal o lateral.


Conclusión: ¿tumbada o DIA?

No se trata de demonizar la posición tumbada, sino de dar opciones. La evidencia científica muestra que las posiciones verticales y activas acortan el parto, reducen el dolor y los desgarros, y mejoran la satisfacción materna. Habla con tu matrona o ginecólogo sobre tus preferencias, y si el hospital lo permite, lleva tus propios elementos: una cuerda (liana), una pelota o incluso una sábana larga.

Tu cuerpo sabe moverse. Solo necesita permiso y un poco de apoyo. ¿Tú qué posición prefieres?

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